
Los emprendedores de Bullas se cotizan al alza en la bolsa de las ideas brillantes
Fondos Leader Los recursos de la iniciativa comunitaria Leader + sirvieron para confeccionar una bolsa de ideas y un programa de asesoramiento que dio alas a los jóvenes y mujeres del municipio para dar forma a una veintena de proyectos empresariales
Los conocedores del mundo empresarial saben que una buena idea puede valer su peso en oro. E incluso que, en algunas ocasiones, sencillamente ni siquiera tiene precio. Y es que en los tiempos que corren, en los que prácticamente nada queda por inventar, nadie está dispuesto a dejar escapar un tesoro que puede brindar a su custodio millones de euros en el parqué de Wall Street o, en el peor de los casos, una vida mejor.
No se prodiga en demasía, surge de repente y es imposible determinar su frecuencia de paso. Pero existe. La chispa que enciende la llama se manifiesta de forma natural, sin grandes aspavientos y en las situaciones más insospechadas. Paseando por la calle, de copas con los amigos, en el supermercado, viendo la tele o tomando el café de la mañana. No suele tener nada de especial. Es más, no deja de ser un simple clic, un momento de lucidez espontáneo que no suele trascender pero que, en incontables ocasiones, ha sentado las bases de negocios multimillonarios y de empresas que hoy marcan las pautas a seguir en el panorama internacional.
Quizás esto nunca llegue a suceder en el municipio de Bullas pero lo que sí es cierto es que, gracias a una subvención de la iniciativa comunitaria Leader +, que ha financiado entre los años 2000 y 2006 un sinfín de proyectos en pro del desarrollo de
Colgadas en la web
En definitiva, se trata de una base de datos para ocurrencias con las que, a través de las Nuevas Tecnologías, se pretendía dinamizar el territorio y favorecer el nacimiento de nuevas ideas, que por diversos motivos no encontraban el respaldo suficiente para ser desarrolladas, y de empresarios que diesen vida a proyectos individuales o colectivos.
Teniendo en cuenta que las previsiones de crecimiento de las microempresas para la próxima década en Europa son inmejorables, la iniciativa comunitaria Leader+ dejó en manos de Integral el capital suficiente para que los agentes locales desarrollaran un proyecto piloto e innovador que reforzase la llamada cultura de empresa y la creatividad entre todos los grupos sociales de Bullas, a fin de poder conocer y aprovechar mejor las oportunidades existentes con un fin evidente: crear y consolidar el empleo en la comarca.
Así, desde Integral se invirtieron unos cuantos miles de euros en el Noroeste murciano para la puesta en marcha de diversas acciones que buscaban la captación, el estudio, la formación y el análisis de la viabilidad, de ideas innovadoras de negocio. Es decir, de todo aquello que resultase creíble y susceptible de poder brillar, algún día, en el firmamento empresarial no sin antes adecuar un entorno lo suficientemente hábil para el almacenamiento de las ideas de los emprendedores bullenses. Algo como una página web, por ejemplo, donde poder colgar cientos de ideas con el fin de investigar y recoger información y datos o, bien, realizar inventario de experiencias significativas llevadas a cabo en otras regiones. Pero una página web repleta de ideas sin un motor detrás que extrajese los datos, los interpretara y les buscase una aplicación en el mundo real, hubiese servido de muy poco. Prácticamente de nada.
Es aquí donde entró en juego el Programa Emprendedores, la segunda fase de este proyecto basado en una tormenta de ideas online. Una segunda herramienta que habría de dar forma a las propuestas de negocio volcadas en la web, y gestadas en el propio entorno comarcal, con el fin de facilitar la generación del autoempleo, la creación de un marco empresarial más diversificado e innovador y el enriquecimiento inducido del entorno en todos sus ámbitos. En definitiva, de traer al mundo nuevas empresas a través de una metodología clara, precisa y funcional, basada en tutorías personales e individualizadas para cada proyecto, trabajo de campo, charlas especializadas, fomento de la participación del emprendedor, sensibilización del emprendedor con el entorno, divulgación de la cultura empresarial y flexibilidad.
Hasta 20 proyectos
Como en cualquier alumbramiento, los futuros y potenciales empresarios bullenses necesitaban también de un tiempo determinado para ir gestando y madurando su proyecto empresarial. Sin prisa pero sin pausa. Un periodo que el Programa Emprendedores estableció en tres meses y 250 horas, es decir, en 90 días de inflexión para que los participantes en esta iniciativa pudieran adentrarse en una nueva etapa, en este caso de seguimiento individualizado, donde se alentaría y motivaría su espíritu empresarial para que sus ideas no cayeran en el desánimo.
Para ello, los emprendedores bullenses contaron con una línea abierta para consultas relacionadas con la materia así como, una vez los proyectos iban tomando forma, con un soporte técnico de ayuda que les permitió resolver dudas o problemas en temas específicos que se les iban planteando sobre la marcha.
Un telecentro con aulas y un completo equipamiento informático, acceso a Internet, proyecciones de diapositivas y hasta un documento-guía con los pasos necesarios para la elaboración del Plan de Negocio, completaron el conjunto de instrumentos de los que se sirvieron los emprendedores de Bullas para llevar adelante su propósito. Gente de la calle con una sencilla ilusión: poner en marcha una idea. Sin importar ni el perfil profesional, ni la formación académica, ni la edad. Tan sólo un único requisito: que la ubicación de su hipotético negocio correspondiera al área geográfica adscrita a Leader+.
Al final, y después de un concienzudo proceso de maduración, se quedaron una veintena de proyectos sobre la mesa, seleccionados por una comisión delegada que se encargó de estudiar la viabilidad de cada caso, así como el perfil del emprendedor que demandaba este programa, teniendo en cuenta su capacidad de asimilación informativa y las posibilidades de la puesta en marcha de su idea empresarial. Y aunque, seguramente, ninguno de estos veinte proyectos triunfará nunca en el parqué de Wall Street, al menos a estos jóvenes emprendedores les quedará el consuelo de una vida mejor.