
Cítricos y frutas de mayor calidad con menos agua
La iniciativa Leader + financia una investigación para el ahorro de recursos hídricos mediante el sistema de plantación en meseta y el uso de plásticos y mallas para recubrir suelos y árboles
La escasez de agua en el sureste español es, desde hace muchos años, un problema de magnitud considerable que obliga al estudio de nuevos sistemas que optimicen el uso de este recurso natural para el regadío. Esta realidad palpable, sobre todo en los campos y cultivos del llamado Arco Mediterráneo, se debe a un interés común y manifiesto de los habitantes de estas comunidades del sur y el levante español por todo aquello que traiga consigo el ahorro de agua.
Esa actitud se materializa a través de acciones individuales, con hábitos y costumbres adquiridos para la consecución de este fin; mediante la gestión de las administraciones y sectores empresariales, con nuevas leyes y usos del agua, o a través del desarrollo y la innovación tecnológica, que han convertido a España en uno de los referentes a nivel mundial en cuanto al ahorro de agua.
Hace ya mucho tiempo que
De ahí que uno de los cometidos del programa europeo Leader + 2000-2006, que ha destinado durante este periodo un total de 5.046 millones de euros a financiar proyectos a favor del desarrollo de
En concreto, una de esas iniciativas es la que ha llevado a cabo la empresa Terrasureste, S.L., a través del Departamento de Producción Vegetal y Microbiología de
Y ¿cómo? Pues a través de un método sencillo y eficaz que pasa por la colocación de cubiertas plásticas –film de polietileno– en el suelo de cultivo. Un procedimiento bastante conocido en el cultivo de plantas hortícolas, pero prácticamente desconocido en el campo de los frutales y cítricos, con los que se ha trabajado en esta ocasión.
De esa forma, sobre el terreno, el grupo de investigación de
Un sistema ecológico
Así, a través de la plantación en meseta con cobertura plástica del suelo y mallas que recubren el arbolado –esto último en el caso del ensayo con los mandarinos, la empresa Terrasureste, S.L. y el Departamento de Producción Vegetal y Microbiología de
Además, la puesta en práctica de este sistema pretendía también satisfacer una vertiente ecológica que pasaba por reducir plagas y enfermedades de forma natural, con el consiguiente ahorro de pesticidas y herbicidas, al existir un porcentaje de suelo cubierto con la lámina plástica que evita el crecimiento de malas hiervas en la zona de cultivo. Se perseguía igualmente la reducción importante de la erosión, al no tener que realizar labores de cultivo y al quedar la superficie donde se desarrollan las raíces protegidas por la cubierta plástica.
A esas ventajas se sumaban otras de tipo económico derivadas de este método que, sin haberse probado anteriormente en árboles de este tipo, sí contaba con ensayos previos preliminares realizados en cultivos de granado y otras especies que auguraban buenas perspectivas medioambientales, económicas y energéticas.
Y es que el ahorro del oro líquido implica menos gasto de energía al no tener que bombearse agua hasta la finca, ni tampoco en su interior. Todo eso, unido a una menor necesidad de fertilizantes y correctores, supone un importante ahorro energético.